¿Cómo saber si tu piel está inflamada por exceso de exfoliante?
La piel inflamada por sobrexfoliación muestra signos tanto en la cara como en brazos, piernas o espalda que son identificables.
Generalmente, el primer síntoma es la rojez que permanece varias horas después de la ducha o la limpieza. Incomodidad, tirantez o ardor al aplicar el sérum, la crema corporal o cualquier producto habitual que antes no molestaba. Presenta una textura áspera o pequeñas descamaciones en pómulos, frente, codos o rodillas, además de un exceso de sensibilidad mayor al frío, al viento o a los cambios de temperatura.
Cuando la piel inflamada presenta dos o más de estos signos, ha llegado el momento de revisar y evaluar nuestra rutina de exfoliación y darle un respiro.
