Trucos finales para un trazo que dure todo el día
Los pequeños gestos diarios influyen tanto como la fórmula y la preparación a la hora de decidir si un eyeliner aguanta o se transfiere antes de la tarde. Aplicarlo en capas finas y esperar a que cada una se seque por completo antes de añadir la siguiente puede ayudar a construir un trazo más resistente. Una sola capa gruesa tarda más en secar y es más propensa a transferirse durante los primeros minutos.
Sellar el delineador con una sombra del mismo tono, aplicada encima con un pincel plano y fino, es otro gesto que puede alargar su duración. El polvo de la sombra puede actuar como un fijador seco que absorbe la humedad y refuerza el pigmento sin alterar el trazo.
Un fijador en spray, aplicado a distancia media al terminar la rutina de maquillaje, ayuda a sellar todo el rostro, incluido el delineador. Tocarse los ojos es un gesto que se debe evitar. Aunque parezca obvio, el contacto de los dedos puede transferir grasa al trazo y debilitarlo desde el primer momento.
El producto adecuado, una preparación cuidada del párpado y estos consejos prácticos ayudan a que el trazo se mantenga en su sitio durante más horas. Si aún no sabes cuál es el eyeliner ideal para ti, el catálogo de Perfume’s Club reúne una gran selección de delineadores pensados para todo tipo de pieles y técnicas, desde el trazo líquido más fino hasta el delineador perfecto para tu línea de agua.