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Los especialistas desaconsejan compartir cosméticos
Compartir o no compartir. Esta era la cuestión que os preguntábamos en el primer minireto del mes de Octubre en el concurso “Buscamos Embajadores en Perfume’s Club“. La verdad es que vuestras respuestas han sido de las más variadas ¡y nos encanta que sea así! Tal y como os prometimos, este post lo dedicaremos a compartir con vosotras la opinión de los expertos sobre compartir o no compartir cosméticos. En general, a primera vista, prestar cosméticos no representaría ningún riesgo, si bien, dicen los expertos de piel que los maquillajes funcionan como vehículo para conducir los microorganismos que pululan de una piel a otra. La mayoría, según opinan, son inofensivos, ¡e incluso algunos hasta necesarios! pero otros podrían ser los responsables de enfermedades contagiosas. Es decir, si comenzamos a utilizar un nuevo labial por ejemplo, éste en contacto con nuestra piel, adquiriría nuestros microorganismos y en caso de prestárselo a una amiga, estaríamos pasándoselos a ella también.
La verdad, es que opiniones diferentes hay para todos los gustos: desde los que opinan que deberíamos evitar cualquier tipo de “préstamo maquillístico”, a los seguidores fervientes del leit motive “compartir es vivir”, puesto que nunca tuvieron ningún inconveniente.Quizás lo más razonable en este sentido, fuera encontrar el equilibrio entre estas dos posturas, ¿no creéis? Nuestra opinión es que existen determinados cosméticos que jamás deberíamos prestar y otros, que si tomamos ciertas precauciones, podríamos compartir sin problemas. Por ejemplo: las brochas, los pinceles y los demás aplicadores de maquillaje se podrían compartir, pero siempre hay que limpiarlas y desinfectarlas luego de utilizarlas.
Todo lo que se aplica en los labios, ya sea lápiz labial, gloss, bálsamo, delineador o algún otro producto similar, debería ser de uso personal solamente. La única excepción podría ser que lo apliquemos siempre con un pincel y que no nos olvidemos nunca de limpiar ese pincel después de utilizarlo. Si somos de aplicar este tipo de productos con los dedos… antes de prestarlo habría que pensarlo dos veces… ¡no por nosotras, sino por ellas!Compartir el delineador líquido, el corrector y la máscara de pestañas directamente debería estar terminantemente prohibido. Nos ponemos serios en este punto porque los ojos realmente son muy sensibles. Únicamente podríamos llegar a comapartir el lápiz delineador si después de cada uso le sacamos punta (algo que nunca suele ocurrir, por cierto).
Las sombras para párpados compactas se pueden compartir si también somos cuidadosas con los aplicadores y lo mismo sucede con los polvos y coloretes compactos. En cuanto a los productos fluidos, como las bases de maquillaje, los iluminadores o las sombras en crema-gel, todo depende del envase y del modo de aplicación. Por ejemplo, si la base viene en un frasco cerrado y con un dosificador que nos permite coger la medida justa sin meter los dedos en el producto, no hay problema; pero si viene en un botecito y cogemos el producto directamente con los dedos, no conviene compartirlo, salvo que siempre utilicemos una brocha o una espatulita limpias para cogerla cantidad de producto necesaria. Ni qué decir tiene, que más importante que todo lo anterior será lavarnos las manos antes de comenzar a maquillarnos… por aquello de evitar contarminar nuestros propios cosméticos, aunque no los compartamos.
Cómo desmaquillarse correctamente
“Desmarquillarse” es una acción que todas sabemos que es necesaria. De hecho, solemos repetirnos a nosotras mismas frases como: “irse a la cama con el maquillaje puesto es muy malo”. Y lo que pretendemos con esto es superar la pereza que a todas nos entra después de todo un día o toda una noche de intensa actividad. Pues chicas, ¡hay que darle la importancia que tiene a desmaquillarse! No vale aquello de “ya lo haré mañana”, o hacerlo de cualquier manera. Si seguís leyendo entenderéis porqué.
A veces un ejemplo es la mejor manera de entender las cosas: ¿a que jamás te irías a la calle con la ropa de calle puesta?, ¿entonces por qué te dejas el maquillaje del día anterior? La razón es sencilla: nuestra piel necesita RESPIRAR. Si hemos utilizado maquillaje, rimmel, sombras, colorete y puede que hasta algún otro producto belleza, nuestro rostro acumula la historia diaria en él. Es decir, el sudor y la polución se van acumulando en nuestra piel y aunque puede que no lo notemos, nuestra piel se apaga y se ensucia. Y lo peor de todo es que si no nos desmaquillamos o si lo hacemos de forma incorrecta (¡atención! porque es tan importante desmaquillarse como hacerlo bien), ello producirá arrugas en nuestra piel. ¿Qué pasos se deben seguir entonces para desmaquillarnos correctamente y limpiar nuestra piel?
La verdad es que hemos leído un montón de rituales a la hora de desmaquillarse, pero como lo nuestro es ser prácticos y sabemos que cuantos más pasos éste tenga, más posibilidades habrá de que te quedes en alguno de ellos y no finalices el proceso, al final el método que te proponemos es el siguiente: RÁPIDO Y SENCILLO.
Paso 1 Aplícate la leche limpiadora
Y hazlo en cinco puntos del rostro: mentón, nariz, pómulos y frente. Luego, masajea con suavidad de forma circular. Esto ayuda a estimular la circulación sanguínea y linfática: así se activará la circulación superficial y se fortalecerán tus tejidos superficiales.
Paso 2 Quítate la suciedad
Lo mejor para quitar la leche limpiadora es usar una esponjita facial, humedecida previa en agua tibia. A diferencia de la leche, el gel limpiador se aplica en la piel previamente humedecida, con un ligero masaje. Se retira con abundante agua tibia y se repite la acción hasta lograr una limpieza total.
Paso 3 Desmaquíllate los ojos
Pásate el desmaquillador especial para los ojos, con ayuda de un algodón humedecido. Aplícalo sobre el párpado superior, inferior y en las pestañas y después retíralo con un papel tisú humedecido.
Paso 4 Tonifica y nutre
Por último, emplea el tónico limpiador para refrescar y cerrar los poros de la piel. Además, eliminarás los restos de oleosidad que pueden quedar en el rostro. Aplica el tónico con un algodón sobre toda la superficie del rostro y cuello (menos en el contorno de ojos y boca). Luego, seca con una toallita y por último aplícate una crema hidratante o nutritiva.
¿A que visto así tampoco parece tan complicado? ¡Pues no valen excusas que valgan! Por cierto, si quieres completar tu set se productos para desmaquillarte, en nuestra sección de Cosmética mujer de Perfume’s Club encontrarás los productos que necesitas para dejar respirar a tu piel… al menos hasta el día siguiente.
Cómo sacar el máximo partido a tu corrector
El corrector es uno de esos elementos “invisibles” dentro del mundo del maquillaje que menos lucen en el resultado final. Es decir, nadie te dirá nunca “¡ohhh que color de corrector más bonito te aplicaste!”. Sin embargo, la aplicación de un buen corrector será fundamental para lograr un maquillaje perfecto y tu gran aliado para salir airosa de posibles ojeras, granitos y otras imperfecciones en tu piel de última hora. ¡Así que toma nota! Existen correctores en los formatos crema o lápiz y también en múltiples colores: blancos, rosas, verdes, azules, malvas, antibrillos y antiojeras. ¿Cuál usar en cada caso? Los colores los dejaremos para el siguiente post porque la cosa da para eso y más. Con respecto a los correctores cremosos, lo frecuente es utilizarlos para disimular zonas de diferentes colores como ojeras o manchas en la piel. Para granitos y cicatrices, lo habitual suele ser el empleo de un lápiz corrector.¡Pero no es una regla estricta! Por ejemplo en nuestra tienda online tenemos el corrector antiblemish-solution de Clinique que además de tapar combate los granos y es un producto 100% libre de fragancia y aceite. Otra idea importante es que no debes confundir un corrector con un iluminador.Los correctores, como su nombre indica, sirven para corregir y los iluminadores para iluminar y no son sustitutivos el uno del otro. El corrector se empleará para cubrir imperfecciones y el iluminador para iluminar los ojos,los pómulos y el mentón. Otro día os hablaremos también de los iluminadores.
Vayamos con la aplicación de los correctores. ¿Antes o después de la base de maquillaje? De nuevo aquí no hay reglas estrictas, aunque las recomendaciones de los expertos es que éste se aplique antes de la base. Sin embargo, esto no quita que si ves que hay partes que lo requieren, vuelvas a aplicar un poco más una vez puesto el maquillaje. Eso sí, tendrás que tener mucho cuidado de no alterar la base. Para aplicártelo correctamente, primero selecciona las zonas o pequeños defectos a cubrir; si el corrector es fluido, aplica puntos pequeños del producto sobre la zona “afectada” y después extiéndelo con suavidad. Si es en barra, podrás hacer lo mismo o emplear un pincel para ello; un tercer consejo práctico es que debes emplear el producto justo. “Lo poco gusta y lo mucho cansa”. Siempre será mejor quedarnos cortos e ir aplicando más poco a poco que a la inversa. Una vez extendido el corrector aplica la base, y por último si notas que hay zonas que requieren más producto, aplícalo pero teniendo mucho cuidado de no estropear, como te dijimos, la base de maquillaje. Y esto es todo por el momento, como dicen en las pelís, nuestros posts sobre correctores e iluminadores “continuarán…”
MAQUILLAJE DE CAMUFLAJE: 20 principios básicos que debes conocer para disimular imperfecciones (II)
Si te preguntas porqué el primer consejo de este post tiene el número (11) y no el (1) como cabría esperar, eso significa que todavía no has leído la primera parte de la saga. Quizás sea interesante que antes de seguir adelante te detengas un momento a leer nuestro otro post sobre consejos de maquillaje. En este artículo nos hemos centrado en la mirada y los labios.
(11)Si quieres dar luminosidad a la mirada, tendrás que dibujar en la mitad del párpado superior un círculo blanco pequeño y una línea en el interior del párpado inferior del mismo color.
(12)Para iluminar los ojos oscuros lo mejor será dar un toque de colorete rosa a los párpados.Si te dibujas una línea oscura en la parte inferior del párpado, esta hará que tu ojo se empequeñezca visualmente.
(13)Tus ojos parecerán más grandes si maquillas tus pestañas del centro hacia arriba: las más próximas a la nariz hacia ella y las otras en dirección a la sién.
(14)Y si quieres que éstas parezcan más pobladas, aplica unos pocos polvos sueltos antes de la máscara de pestañas. Un último truquito en este sentido sólo para perfeccionistas: pequeños puntitos oscuros en la zona de la raíz hará que tus pestañas parezcan más tupidas.
(15)Para disimular unos ojos demasiado juntos se deberá sombrear intensamente la mitad del párpado en dirección a la sien.
(16)Tus cejas también importan: en un rostro ovalado las cejas deben ser paralelas al párpado. Si es redondo la ceja debe elevarse en el último tercio. En una cara rectangular su forma más favorecedora será con el arco caído hacia la sien, altas y largas.
(17)Si quieres espesar o alargar las cejas utiliza un lápiz duro marrón oscuro y ve haciendo pequeños trazos pequeños trazos de tal manera que estos se entremezclen con el pelo y no resulten artificiales.
(18)Un truco muy sencillo y poco conocido para conseguir que tus labios luzcan más “jugosos” consiste en aplicar una capa de cacao o crema hidratante antes del color.
(19)Para corregir posibles defectos en los labios utiliza SIEMPRE el pincel para aplicar el pintalabios.Es un poco más laborioso pero el resultado compensa el esfuerzo extra con creces.
(20)Si tus dientes están algo amarillentos procura no utilizar barras de color rojo intenso u otros colores oscuros, aunque pueda parecer lo contrario, sólo conseguiremos resaltar más nuestro defecto.
MAQUILLAJE DE CAMUFLAJE: 20 principios básicos que debes conocer para disimular imperfecciones (I)
No podría ser más adecuado el término “maquillaje de camuflaje” para describir el contenido de este post. La cosmética se alía con nosotras y nos permite disimular nuestros puntos débiles.Así que cuál receta de cocina, ¡toma buena nota!: para camuflar tus imperfecciones sólo necesitás un poco de mañana, dominar algunos “principios básicos” y rodearte de las herramientas y productos adecuados. ¿Comenzamos? En este primer post nos centraremos en la piel, frente, pómulos y nariz.
(1)Juega con los tonos claros y oscuros en el maquillaje para conseguir igualar el color de tu piel y corregir imperfecciones.
(2)En los pómulos utiliza un tono más oscuro de colorete en el hueso y otro más claro en la zona carnosa. ¡Así conseguirás que resalten más!
(3)Si difuminas el colorete desde los pómulos hasta la sien y te das un toque también en la barbilla, conseguirás que tu cara parezca más delgada. Y si tu rostro ya es delgado y lo que quieres es redondearlo un poco haz lo opuesto: utiliza un maquillaje más oscuro en la frente y el mentón y otro más claro en la periferia.
(4)Puestos a jugar con los claroscuros, si quieres que tu nariz parezca más fina, utiliza maquillaje con una tonalidad más oscura a ambos lados del hueso de la nariz.Y si quieres que luzca más respingona, además de oscurecer el entrecejo y las aletas, pon un punto de blanco en la punta. ¡Y boilá!
(5)Si tu frente es demasiado ancha y quieres disimularla, sólo tendrás que sombrear con un tono más oscuro la zona que va desde las cejas a la raíz del pelo.
(6) ¡Fuera ojeras! Aplica sobre el maquillaje un producto dos tonos más claro y difumínalo. Como por arte de magia desaparecerán…
(7)No trates de tapar granos con el maquillaje. Utiliza un corrector de ojeras del mismo color de tu piel y difumínalo bien.
(8)Si tienes la piel seca utiliza colorete en crema y si la tienes grasa, mejor pásate a los polvos.
(9)Si tienes venitas en el rostro, podrás disimularlas aplicando una sombra verde pálido sobre la zona después de la hidrantante, aunque no lo creas el verde neutraliza al rojo. Difumina bien todo y después aplica tu base de maquillaje.
(10)Si tienes los ojos un poco hundidos, para disimularlos deberás aplicar en la primera mitad del párpado una sombra de ojos clara y otra más oscura en la zona de debajo de las cejas.
¡Y todavía nos quedan en Perfume’s Club 10 consejos más sobre maquillaje para contarte!…
Cómo cuidar de tus utensilios de maquillaje para que duren más
Hay tres aspectos muy importantes que influyen en el resultado a la hora de maquillarnos: (a) la elección de unos buenos productos de maquillaje; (b) nuestra buena o mala mano a la hora de aplicarnos estos productos; (c) y el correcto estado de las herramientas que utilizamos para fijar el maquillaje, colorete, polvos sueltos y sombras de ojos. Normalmente en el Blog de Perfume’s Club siempre nos centramos en los dos primeros apartados, pero en este post hablaremos de cómo cuidar de nuestros utensilios de maquillaje para conservarlos en perfectas condiciones y que duren más. Se trata de consejos sencillos, pero que de seguirlos seguro que notamos la diferencia.
ESPONJAS
Las esponjas se suelen utilizar para aplicar base de maquillaje y corrector. Las hay de forma triangular y redondas y pueden usarse varias veces. Lo aconsejable sin embargo es, que una vez utilizadas todas sus caras las desechemos, ya que se corre el riesgo de contraer infecciones debido a las bacterias que se pueden acumular. No obstante hay quiénes las lavan, secan bien y las vuelven a usar (si lo haces, hazlo sólo una vez). Por esta razón, si puedes elegir es preferible que escojas las de forma triangular: así podrás usar una cara del triangulo para cada aplicación. Recuerda que para que no se mezclen los colores, no deberás utilizar la misma cara de la esponja para aplicar base y corrector. La principal ventaja de las esponjas es que son baratas, aunque como en todo, hay de varias calidades. No te pases ahorrando porque siempre será preferible una esponja de buena calidad a una muy barata, ya que estas últimas al absorber más producto también lo desperdician mucho.
PINCELES, BROCHAS Y APLICADORES DE SOMBRAS
Estos utensilios son más caros que las esponjas pero su “vida útil” también es con diferencia mucho más larga, así que si no quieres arruinarte en el intento –es preferible invertir desde el principio-, conviene cuidarlos bien y darles los mimos que necesitan. Una brocha de pelo natural, por ejemplo, puede durar varios años si la limpiamos bien. El proceso a seguir es sencillo: Hay que lavarlos una vez al mes si los usamos frecuentemente o una cada tres meses si casi no los utilizamos a menudo. Poner agua y un poco de jabón de aroma neutro, como el champú de bebe y sumergirlos, moverlos un poco (comprobaremos que el agua se torna de diferentes colores). Es importante que los enjuaguemos con agua tibia o fría, pero nunca caliente. Si queremos podremos aplicarles un poco de acondicionar y dejar que actúe durante unos minutos, entonces los volveremos a enjuagar hasta que queden libres de producto. Después los pondremos a secar acostados preferiblemente al filo de un mueble de manera que los pelos queden colgando al aire y los dejaremos secar completamente. Si nuestras brochas y pinceles son sintéticos, será mejor que los limpiemos con un producto desengrasante. (El resto del proceso es igual). Será muy importante dejar secar nuestras brochas, pinceles y aplicadores de sombra SIEMPRE sobre una toalla. NUNCA debemos dejarlos a remojo en un vaso, ya que el agua que escurra entrará en el mango del pincel y puede dañarlo.
Maquillaje anti-edad: Cómo maquillarse para parecer más joven
Hacer que nuestra piel luzca radiante y parezca más joven no será complicado si seguimos los principios básicos que el maquillaje nos dicta. Antes de comenzar a maquillarse es fundamental tener la piel limpia y perfectamente humectada (aplícate una crema hidratante, por ejemplo UNICA, de Adolfo Domínguez, de 50 ml) para que se vea fresca y vital. Recuerda también que los tonos a partir de determinadas edades deben ser suaves, claros y sutiles: la luminosidad es sinónimo de juventud.
Una vez la piel esté humectada, el siguiente paso antes de comenzar a aplicar el maquillaje consistirá en corregir las imperfecciones con un corrector de ojeras que sea del mismo tono que nuestra piel: aplícalo en la zona de las ojeras, sobre las patas de gallo, el surco nasogeniano (a lo largo de las arrugas que suelen aparecer en la base de la nariz y al costado de los labios).
También aplicaremos el mismo corrector en el entrecejo, la frente y el cuello para que no se intensifiquen esas zonas surcadas cuando acentuamos alguna expresión, ni las arruguitas del cuello que aparecen con el paso del tiempo. Más tarde fijaremos este corrector con polvo volátil.
A continuación nos colocaremos una buena base de maquillaje que sea líquida y liviana. Por ejemplo, Diorskin Forever, de Dior. Debemos evitar siempre que la base sea muy oleosa, ya que de ser así las arrugas se marcarán más. Después aplica polvos sueltos del color de la piel, pero no sobre las arrugas porque se remarcarán. En la zona de la papada y cuello utiliza unos polvos con un tono más oscuro, para corregir y producir un efecto de estilización.
En las mejillas, coloca un rubor de tonalidad clara en la paleta de los rosas suaves. Los colores oscuros remarcan las arrugas. Al igual que ocurre con las sombras de ojos demasiado oscuras. Para que el ojo parezca más grande, podrás delinear la parte superior del párpado con un delineador líquido. Carta blanca con las pestañas: oscurécelas y alargarlas tanto como desees. Eso sí, si utilizas dos capas de rímel, ten presente dejar secar entre una y otra, para que éstas no se apelmacen. Por último, no olvides corregir tus labios antes de aplicar el labial que siempre será sutil, suave y delicado. ¡Et voilà! ¡la máquina del tiempo habrá retrocedido!
“Señorita, ¿me enseña su carnet de identidad para pasar”?

